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¿Vuelvo a España? 🇪🇸
Spanish shadowing practice · 116 sentences · 14:36 long · 1882 words

About this practice session
This page turns the YouTube video “¿Vuelvo a España? 🇪🇸” into a Spanish shadowing exercise. The recording is split into 116 short sentences that you can play one at a time, repeat after the speaker and record your own version for automatic pronunciation scoring.
The speaker talks at about 134 words per minute, a moderate pace, with an average of 16.2 words per sentence. That makes it suitable for intermediate learners who want natural, everyday speech.
How to practise with this video
- Play the first sentence and listen while reading the transcript. Notice the stress, the pauses and where the intonation rises or falls.
- Replay it and speak along with the speaker, copying the rhythm rather than reading word by word.
- Record yourself straight after the original. ShadowEcho scores each word for accuracy, fluency and completeness.
- Compare your recording with the original, retry the words marked in red, then move on to the next sentence.
- Practise 10–15 minutes a day. Coming back to the same video after a few days is an easy way to measure progress.
Transcript (Spanish)
- Chicos, ¿qué tal? ¿Qué tal? ¿Qué tal?
- ¿Sabéis dónde estoy? ¿Sabéis dónde estoy en este momento?
- Bueno, mirad, mirad este… mirad este cielo, ¿eh? Mirad este cielo. Mirad esta luz, ¿no? Mirad,
- escuchad… [Música] escuchad esta campana. ¡Qué maravilla!
- No, eh… no, no estoy en Londres. No, no estoy en Londres. No estoy en Londres. Fijaos,
- fijaos allí… no sé. Qué bonito. Me encanta, me encanta escuchar las campanas, ¿no? Qué bonito.
- Fijaos allí, ¿eh? No sé si… no sé si lo podéis ver. No sé si lo podéis ver, pero allí,
- allí se ve la sierra, la Sierra Nevada. La Sierra Nevada. ¡Qué maravilla! Y todas las campanas.
- Esto, esto es maravilloso, chicos. Esto es maravilloso. Fijaos, fijaos
- qué vista tengo desde aquí, ¿eh? Fijaos qué vista tengo desde aquí. Qué bonito.
- No estoy en Londres, no estoy en España. Estoy… estoy en la ciudad, en la ciudad más bonita de
- España. Y no voy a decir, no voy a decir, no voy a decir cuál es. No voy a decir el nombre. Todo
- el mundo lo sabe. Todo el mundo lo sabe. Todo el mundo sabe cuál es la ciudad más bonita de España.
- Me voy a sentar aquí. Me voy a sentar aquí. Me voy a sentar aquí con vosotros
- porque me gustaría contaros algo, algo que para mí, para mí es interesante.
- Yo, como sabéis, vivo en Londres. Me fui de España hace mucho tiempo, hace muchos años.
- Eh… llevo casi tantos años en Inglaterra como años pasé aquí en España de joven,
- de niño, ¿no? Eh… soy un poquito… soy un poquito inglés en ese sentido, ¿no?
- Y vuelvo, vuelvo aquí a esta ciudad tan maravillosa… una vez al año o quizás una
- vez cada dos años, ¿no? Depende. Y siempre que vengo tengo unas sensaciones… es un poco difícil
- de explicar, pero cada vez que vengo aquí a esta ciudad —es una ciudad muy turística,
- hay muchos turistas y ha cambiado mucho, ha cambiado mucho en los últimos años—,
- pero para mí, para mí, en fin, es mi ciudad, ¿no? La ciudad donde yo nací, la ciudad donde yo crecí,
- fui al colegio, tenía mis amigos, jugaba en la calle, porque claro,
- estamos hablando de hace muchos años y todavía había muy pocos coches. Los niños jugábamos en
- la calle al fútbol, a la pelota y a otros juegos. Había muchos juegos. Entonces no había internet,
- no había ordenadores y la televisión era muy aburrida. Entonces jugábamos en la calle, ¿no?
- Y cada vez que vengo aquí a esta ciudad, pues tengo un montón de recuerdos. Yo,
- por cada calle que paso, por cada rincón que paso, por cada… en fin, cada detalle
- que veo me recuerda algo de mi vida, ¿no? De mi familia, de muchas personas que ya no están.
- Y es muy… es algo muy emotivo. Es algo muy emotivo. A veces tengo que confesar que,
- a veces, incluso me dan ganas de llorar. De verdad, me dan ganas de llorar,
- porque es como volver atrás en el tiempo, es un viaje en el tiempo al pasado. Es duro.
- Y hace unos días, hace unos días, tuve… tuve, en fin, una experiencia un poco traumática,
- porque me encontré, me encontré por casualidad, por casualidad, en la calle con un amigo,
- con alguien, un amigo de mi juventud. Alguien que yo no veía desde hacía muchos años,
- hacía por lo menos 30 años que yo no lo veía, ¿no? Treinta o quizá más, no sé.
- Y este hombre, este hombre, claro, ahora es un hombre mayor. Es un hombre mayor, con barba,
- envejecido… en fin, no quiero entrar en detalles, pero me di cuenta de cuánto tiempo ha pasado.
- Y en mi imaginación, en mi imaginación… en mi imaginación es, todavía, un niño. Es todavía
- un niño. Bueno, no un niño, un joven, ¿no? Un joven de 25 años más o menos.
- Ahora es un viejo y fue… fue muy duro. Fue muy duro encontrar a este chico, ¿no? Fue muy duro.
- Y me he dado cuenta, así de golpe, de golpe, me he dado cuenta de cómo pasa el tiempo. En fin, de que
- el tiempo vuela, chicos, de que el tiempo vuela. Y ahora, en fin, es algo que allí, en Londres,
- yo no me doy cuenta, porque estoy trabajando, voy al supermercado, voy al cine, voy a dar un
- paseo al parque, hago mis vídeos… pero cuando vuelvo aquí a Granada es muy duro, es muy duro.
- Porque yo veo cosas que los turistas no ven, ¿vale? Los turistas ven la Alhambra,
- ven las teterías, ven los monumentos, ven las tapas, ven las fiestas de flamenco,
- pero yo no veo eso. Yo lo que veo es a mi tía, a mi madre, paseando por una calle con la bolsa de
- la compra. En fin, veo a mi padre esperándome en la puerta del colegio, veo a mis amigos
- jugando al fútbol… y ya no están, ya no están. Este es mi antiguo barrio, donde yo vivía de niño,
- de joven también, ¿no? En estas calles jugaba al fútbol. Aquí, aquí jugaba al fútbol,
- ¿no? Yo siempre, yo siempre, yo siempre jugaba de portero, ¿eh? Yo siempre jugaba de portero
- porque estaba un poco gordo, ¿no? Estaba un poco gordito y siempre jugaba de portero.
- Aquí, aquí también. Esto era un campo de deportes para nosotros, eh, para los
- niños del barrio. Aquí jugábamos al fútbol y claro, era otra época, ¿no? Era otra época,
- porque entonces no había ningún problema para jugar en la calle, no había ningún peligro, ¿no?
- Ahora es diferente, aparte de que ahora internet, los videojuegos y
- todas estas cosas, ¿no? Pero bueno… Y siempre vengo aquí, a mi barrio,
- a mi antiguo barrio, para… no sé. Aquí ya no queda nadie, no queda nadie.
- Aquí ya no me conoce nadie, ¿no? Bueno, creo que no me conoce nadie. Y vengo aquí a dar un paseo
- de vez en cuando, cuando vengo a Granada, ¿no? Eh… vengo a pasear por estas calles y, en fin,
- recuerdo un poco, recuerdo un poco el pasado, ¿no? Recuerdo un poco el pasado.
- Y, en fin, bueno, yo creo que soy una persona que mira al futuro,
- ¿no? Me gusta mirar al futuro. De hecho, estoy haciendo vídeos en YouTube, ¿no? Vivo en Londres,
- en una ciudad completamente diferente, ¿no? Pero también, al mismo tiempo, me gusta
- mirar al pasado, ¿no? Me gusta mirar al pasado y recordar las antiguas calles,
- los antiguos rincones. Granada ha cambiado mucho. Granada ha cambiado mucho. Mi barrio ha cambiado
- mucho. Ya no conozco aquí a nadie, a casi nadie. Bueno, y las personas que reconozco, pues son
- muy viejos, ¿no? La gente se ha hecho vieja. La gente se ha hecho vieja mientras yo estaba fuera,
- mientras yo estaba en Londres aprendiendo inglés. La gente se ha hecho vieja, ¿no?
- En fin, yo no… yo siempre soy joven. Yo me mantengo joven gracias a mi energía y a mi
- vitalidad, ¿no? La vitalidad que tengo, la fuerza, la sangre que me corre por las venas. Yo no me he
- hecho viejo. Los demás se han hecho viejos. Yo no. Sí, yo creo que soy un hombre que mira al futuro.
- Tengo muchos proyectos y tengo muchos planes para el futuro. Hay muchas cosas
- que quiero hacer todavía. Mi vida no ha terminado, ¿eh? Mi vida no ha terminado.
- Lo que pasa es que cuando vengo aquí a Granada es como, ya lo he dicho antes,
- ¿no?, como un viaje en el tiempo, un viaje al pasado, ¿no? Cuando vengo aquí a Granada,
- a mi barrio, pues tengo estos momentos de nostalgia, ¿no? De recuerdos del pasado.
- Y a veces pienso en volver, ¿no? Y bueno, es una posibilidad. Es una posibilidad.
- Podría… a ver, creo que ahora pasan muchos coches por aquí, ¿no? Ahora pasan muchos coches por aquí.
- Antes no pasaba ningún coche. Podíamos jugar aquí en la calle tan tranquilamente, sin ningún
- problema. Pero ahora pasan muchos coches. Todo cambia, ¿no? Todo cambia. Es normal. Es normal.
- Pero, en fin, las personas que son nostálgicas como yo seguro
- que me entienden. Seguro que me entienden. En fin, chicos, no me quiero poner triste.
- Este es un vídeo, un vídeo-podcast, ¿no? Esto es un vídeo-podcast un poco triste, pero en fin.
- Una cosa que sucede cada vez que vengo a España es que me doy cuenta del ruido. Hay mucho ruido,
- ¿no? Fijaos. Estoy intentando buscar lugares donde no haya mucho ruido, pero es difícil,
- porque siempre hay gente que habla muy alto. Motos, motos que pasan, coches, camiones, obras,
- ruidos de obras… También es muy difícil. Es muy difícil ahora. Es muy difícil encontrar un lugar,
- un lugar tranquilo. A ver, vamos a ver si pasan estos coches por aquí.
- El ruido, el ruido es algo… el ruido es algo que en España debería mejorar.
- Bueno, chicos, yo voy a seguir dando un paseo por aquí, por las calles,
- por las calles de mi antiguo barrio. A ver… ¡Uf! Muchos coches, ¿eh? Muchos coches por aquí.
- Un momento. Esto ha cambiado mucho. Ha cambiado mucho desde la última vez. Ha cambiado mucho
- desde cuando yo vivía aquí. Y ahora hay demasiados coches, chicos. Hay demasiados coches. Demasiado,
- demasiado ruido. En fin, esto no es lo que era. Esto no es lo que era.
- Pero me gusta volver de vez en cuando por aquí. A veces pienso, a veces pienso si,
- en fin, si debería quizá volver aquí a Granada, a vivir aquí en Granada, pero…
- Sinceramente, como digo, para mí es un poco duro volver, volver por estas calles.
- “Juan, ¿por qué no vuelves a Granada? ¿Por qué no vuelves a tu ciudad? ¿Por qué no vuelves a España?
- España es tan bonita.” Sí, es bonita, pero para mí es muy duro. Sería muy duro volver aquí y estar
- solo. Estar solo, porque la gente que estaba conmigo ya no está. Sería muy difícil, ¿vale?
- Y a veces pienso, a veces pienso cómo sería mi vida si me hubiera quedado aquí,
- en España. Qué habría sido de mí, ¿no? Mi vida sería completamente diferente, ¿no?
- Ah… en fin. No sé. Cuando vengo aquí tengo muchas emociones, muchas cosas que, en fin, es algo que
- solo puede sentir, me imagino, la gente que ha vivido mucho tiempo fuera de su país, de su ciudad
- natal, y que vuelve después de muchos años. Hay un tango, hay un tango de Gardel, ¿no? Un
- tango argentino que dice “volver, volver con la frente marchita”. Con la frente marchita. Veinte
- años, veinte años después. No, para mí no solo han pasado veinte años. Han pasado casi treinta años
- y es toda una vida. Es toda una vida. Y cuando veo a gente como mi amigo,
- este hombre que ahora es un viejo… ahora es un viejo como yo. Los dos somos viejos, ¿no? Pero
- en mi imaginación es todavía un joven. Y para mí eso es muy traumático, chicos. Es muy traumático.
- Es como cuando te das cuenta de cómo la vida pasa rápido. Los sueños se acaban,
- los sueños se terminan, todo pasa. Todo pasa. Es muy duro. Es muy duro. Es muy
- duro volver a Granada para mí. Un beso a todos. Hasta luego.
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